TEORÍA DE LA ACCIÓN COMUNICATIVA

 Teoría de la Acción Comunicativa

Figura1. Acción comunicativa 
Nota. Adaptado de la Teoría de la acción comunicativa caricatura [Imagen generada por inteligencia artificial], por Microsoft, 2023, Bing Image Creator (https://www.bing.com/images/creator). Licencia CC BY 2.0. 



    Es mi intención, en este escrito, tratar varios puntos desarrollados por Habermas en su teoría de la acción comunicativa. Este enfoque teórico se fundamenta en la racionalidad comunicativa, como tema central de su teoría de la sociedad, y la desarrolla a través de sus conocimientos de filosofía analítica del lenguaje, la hermenéutica, la antropología de la cultura, la teoría de sistema, la teoría crítica, entre otras (Solares, 2015). 
    De tal manera, que no resulta sencillo interpretar el objetivo principal que orienta su trabajo, pero se hará lo posible para el mejor entendimiento del lector.

“La teoría de la acción comunicativa es el principio de una teoría de la sociedad que se esfuerza por dar razón de los cánones críticos de que hace uso”
- Jürgen Habermas

La teoría de la acción comunicativa es una obra compuesta por dos volúmenes titulados "Racionalidad de la acción y racionalización social" y "Críticas de la razón funcionalista". En este trabajo, el autor considera la teoría de la acción y sus fundamentos racionales abarcando tres temas de análisis:
  • Analizar y construir una concepción de racionalidad de la acción más allá de los principios individuales y subjetivistas imperantes en el pensamiento de la época.
  • Analizar la concepción de una teoría comprensiva de la interacción social a través del análisis integrado de dos niveles paradigmáticos definidos como "mundo de la vida" y "sistemas sociales".
  • Analizar los fundamentos de una nueva teoría crítica de la modernidad vislumbrando nuevos escenarios.

Racionalidad de la acción y racionalización social

Figura 2. Racionalidad de la acción y racionalización social
Nota. Adaptado de Racionalidad de la acción y racionalización social [Imagen generada por inteligencia artificial], por Microsoft, 2023, Bing Image Creator (https://www.bing.com/images/creator). Licencia CC BY 2.0. 

    Para el autor la racionalidad de la acción y la racionalización son social son conceptos fundamentales para comprender la dinámica de la sociedad contemporánea. La racionalidad de la acción se refiere a la capacidad de los individuos para tomar decisiones informadas y consientes, mientras que la racionalización social se entiende como la importancia de la razón y la técnica de la organización de la sociedad. 
    Habermas argumenta que la racionalización tiene un lado positivo y otro negativo. Por un lado, la racionalización social ha permitido el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la economía, permitiendo el mejoramiento de las condiciones de muchas personas. Por otro lado, este proceso conlleva el crecimiento de la deshumanización de la sociedad en la que los individuos son vistos como objetos a ser gestionados eficientemente y la razón instrumental se convierte en el único criterio para evaluar el éxito o el fracaso de las acciones sociales. En consecuencia, se tiene una crisis de legitimidad en las sociedades contemporáneas, en la que los ciudadanos pierden confianza en las instituciones y en los procesos democráticos.
    Para contrarrestar esta crisis de legitimidad, el autor de esta obra propone una reconceptualización de la racionalidad que incluya no solo la razón instrumental, sino también la razón comunicativa, la cual se define como la capacidad de los individuos para construir significados compartidos y establecer relaciones sociales a través del diálogo y la argumentación. Esto implica que los individuos son capaces de evaluar no solo los medios, sino también los fines y valores que conducen las acciones sociales. 
    Sin embargo, el uso de la razón no garantiza el descubrimiento de la verdad. Para el filósofo alemán, la tarea de conocimiento del individuo resultaba insuficiente por sí misma; sin embargo, un uso compartido del lenguaje abría la posibilidad de éxito a la razón. Por tanto, vinculó ese éxito al consenso racional que se alcanzaría a través del uso compartido en el diálogo entre varios interlocutores.
    El ámbito de la racionalidad es el lenguaje. Es ahí donde se debe investigar para entender la raíz del problema de la racionalidad. Según Habermas, el lenguaje puede ser usado de maneras distintas (hay acciones lingüísticas diferentes). Por tanto, para entender los ejercicios de la racionalidad, analiza las diferentes acciones que llevamos a cabo por medio del lenguaje y señala que hay cuatro tipos:
  1. El uso/acción instrumental o teleológico. En la comunicación se espera apropiarse del mundo y establecer un dominio sobre él según los fines. Esta forma de comunicación intenta transmitir un conocimiento objetivo del mundo. El interés que está detrás de este uso es el interés técnico. Es objetivo.
  2. El uso/acción dramatúrgica. Cuando mediante el lenguaje intentamos expresarnos emocionalmente. Es subjetivo.
  3. El uso/acción normativa. Se intenta instituir reglas que diseñen formas de convivencia entre los miembros de un colectivo. Es intersubjetivo.
  4. El uso/acción comunicativa. Consiste en la creación de conexiones de entendimiento mutuo. En este uso-acción se da la objetividad, la subjetividad y la intersubjetividad.
    En este último tipo de acción capaz de concretar una relación interpersonal, Habermas concibe las posibilidades de alcanzar el entendimiento.

"El concepto de entendimiento remite a un acuerdo racionalmente motivado alcanzado entre los participantes, que se mide por pretensiones de validez susceptibles de crítica. Las pretensiones de validez (verdad preposicional, rectitud normativa y veracidad expresiva) caracterizan diversas categorías de un saber que se encarna en manifestaciones o emisiones simbólicas"
- Habermas (1987b, p.110, citado en Garrido, 2011)

El mundo de la vida

    Habermas plantea que la racionalización del mundo de la vida implica la diferenciación progresiva de sus diversos elementos. Esta compuesto por la cultura, la sociedad y la personalidad. Cada uno de estos elementos hace referencia a pautas interpretativas o suposiciones básicas sobre la cultura y su influencia sobre la acción, a pautas apropiadas de relaciones sociales y al modo de ser de las personas y de comportarse. Comprometerse en la acción comunicativa y lograr la comprensión en cada uno de estos elementos conduce a la reproducción del mundo de la vida mediante el refuerzo de la cultura, la integración de la sociedad y la formación de la personalidad. 
    Un aspecto interesante en los análisis de Habermas es la cuestión sobre la reproducción de las estructuras simbólicas del mundo de la vida. Para él estas estructuras se reproducen por tres vías fundamentales, las cuales son:
  1. El aspecto fundamental del entendimiento. Esto significa, la continuación del saber válido, la tradición y la renovación del saber cultural.
  2. El aspecto de coordinación de la acción. Estabilización de la solidaridad de los grupos.
  3. El aspecto de socialización. Formación de actores capaces de responder de sus acciones.
    A cada uno de estos aspectos de reproducción simbólica le corresponde un componente estructural del mundo de la vida (Ver Tabla 1). 

Tabla 1. Reproducción de las estructuras simbólicas del mundo de la vida
Nota. Adaptado de Millan, 2007
  • La cultura. Habermas la define como un acervo de saber en que los participantes en la comunicación se abastecen de interpretaciones para entenderse sobre algo en el mundo. La reproducción cultural del mundo de la vida se encarga de que, en su dimensión semántica, las muevas situaciones que se presenten queden puestas en relación con los estados del mundo ya existentes. Se trata de asegurar la continuidad de la tradición. Sin embargo, esta continuidad y esta coherencia tiene su medida en la racionalidad del saber aceptado como válido.
  • La sociedad. sociedad se define como aquel conjunto de ordenaciones legítimas a través de las cuales los participantes regulan sus pertenencias a grupos sociales, asegurando con ello la solidaridad. Como en el caso anterior, también aquí la integración social del mundo de la vida se encarga de que las situaciones nuevas queden conectadas con los estados del mundo ya existentes. Pero, y a diferencia de la cultura, no se trata aquí de la dimensión semántica, sino del espacio social.
  • La personalidad. La personalidad es el conjunto de competencias que convierten a un sujeto en capaz de lenguaje y de acción, esto es, en capaz de tomar parte en procesos de entendimiento. Se distingue de los anteriores en que aquí se trata de asegurar la novedad con lo ya existente a partir del tiempo histórico.   
    Tomando en cuenta estos conceptos y vinculamos con la tabla anterior, tenemos la Tabla 2,

Tabla 2. Mundo de la vida
Nota. Adaptado de Millan, 2007

La crítica a la razón funcionalista

   La crítica a la razón funcionalista es un apartado en donde Habermas se propone analizar en detalle los principales aspectos de la teoría de sistemas, desde un sentido crítico en torno a la teoría de la acción comunicativa. 
    Para Habermas, el sistema implica una perspectiva externa que contempla la sociedad desde la perspectiva del observador. En dicho análisis es preciso tomar en cuenta la interconexión de las acciones, así como su significado funcional y su contribución al mantenimiento del sistema. Cada uno de los principales componentes del mundo de la vida (la cultura, la sociedad y la personalidad) tienen sus elementos correspondientes en el sistema. Si bien el sistema tiene sus raíces en el mundo de la vida, éste desarrolla sus propias características estructurales. Entre estas estructuras figuran la familia, la judicatura, el estado y la economía.
    Finalmente, este filósofo propone una teoría para analizar a la sociedad en torno a dos formas de racionalidad que están actuando de manera simultánea; la racionalidad "sustantiva" del mundo de la vida y la racionalidad "formal" del sistema, en donde el primero expresa una dimensión interna del sujeto (cultura, sociedad y personalidad), y el segundo una perspectiva externa en la estructura sistémica. En este contexto, la crítica que se esboza en esta obra, tiene que ver con que las sociedades modernas se han "colonizado" espacios propios del mundo de la vida, lo que conlleva su desintegración al evolucionar diferencialmente las esferas que lo componen (ver el sentido de la flecha en la Figura 3). 
Figura 3. Visión de sistema y Mundo de la Vida.
Las posiciones que ocupan "MUNDO OBJETIVO", "MUNDO SOCIAL" Y "MUNDO SUBJETIVO"
no implica un orden preestablecido, es solo una representación esquemática el mundo de la vida
Nota. Elaboración propia

Acción comunicativa y la educación

      La teoría de la acción comunicativa de Habermas no refiere directamente a problemas educativos, pero sí influye de forma indirecta y transcendental, tanto que existen una relación entre la acción pedagógica y la acción comunicativa.
    Habermas señala que la acción comunicativa, es la forma más básica de interacción social, y que se basa en la capacidad de los individuos para establecer relaciones a través del diálogo (discurso) y la argumentación. Por lo tanto, la educación tiene como objetivo fomentar la capacidad de los individuos para participar en la acción comunicativa y desarrollar los conocimientos y habilidades necesarias para construir significados compartidos.
    En este sentido, la educación se convierte en un medio para promover la solidaridad y cooperación social. Este campo no solo le proporciona a los individuos los conocimientos y habilidades necesarias para desenvolverse en la vida cotidiana, sino también para comprender y valorar las experiencias de los demás e impulsar cambios en la sociedad, basados en juicios que surjan de la razón y no de una posición de poder. 

Reflexiones finales

    La esencia en Habermas es el cambio de paradigma de la filosofía de la conciencia y de la filosofía de la historia de la acción comunicativa. En esta teoría, además del lenguaje, la racionalidad tiene una importancia trascendental. Para él el concepto de racionalidad tiene menos que ver con la adquisición de conocimiento, sino más bien con la forma en que los individuos son capaces de hacer uso del conocimiento.
    El eje central de la obra de Habermas es construir una respuesta a la crisis de modernidad. Su principal interés, es la racionalidad comunicativa, puesto que lo que a él le importaba eran los potenciales de racionalidad de un mundo de vida donde la capacidad de resistencia y transformación pudiera restablecerse a pesar de las circunstancias.
    Para Habermas, aunque de manera indirecta, la educación tiene una función crítica y emancipadora. Puede ayudar a los individuos a comprender las estructuras sociales y políticas que regulan a la sociedad y reflexionar constructivamente sobre ello. Además, estimula la toma de decisiones democráticas, con la finalidad de llegar a consensos y valores compartidos. 

Referencias bibliográficas

Habermas, J. (2011). Teoría de la acción comunicativa: complementos y estudios previos.

Habermas, J. 1989.Teoría de la acción comunicativa I. Racionalidad de la acción y racionalización social, Taurus, Argentina

Millan, T. (2007). Los tres niveles del mundo de la vida, de Jürgen Habermas. http://www.oocities.org/tomaustin_cl/soc/Habermas/haber2.htm

Microsoft. (17 de mayo, 2023). Teoría de la acción comunicativa caricatura [Imagen generada por inteligencia artificial]. Bing Image Creator. https://www.bing.com/images/create/teorc3ada-de-la-accic3b3n-comunicativa-caricatura/6466903369254e69ab448bddf6611008?id=Un0dh4OnWZJ5XEFqKF%2bw%2fA%3d%3d&view=detailv2&idpp=genimg&FORM=GCRIDP&ajaxhist=0&ajaxserp=0

Microsoft. (19 de mayo, 2023). Racionalidad de la acción y racionalización social [Imagen generada por inteligencia artificial]. Bing Image Creator. https://www.bing.com/images/create/e2809cracionalidad-de-la-accic3b3n-y-racionalizacic3b3n-socia/6467b502ff5a495caec55c5dd1c76e79?id=ZQO%2b7sbJwtkjsE9C2dIzVQ%3d%3d&view=detailv2&idpp=genimg&FORM=GCRIDP&ajaxhist=0&ajaxserp=0

Solares, B. (2015). La teoría de la acción comunicativa de Jürgen Habermas: tres complejos temáticos. Revista Mexicana De Ciencias Políticas Y Sociales41(163). https://doi.org/10.22201/fcpys.2448492xe.1996.163.49649

Vergara, L. (2011). Reseña de «La Teoría de la acción comunicativa» de J. Habermas. Razón y Palabra16(75). https://www.redalyc.org/pdf/1995/199518706036.pdf


    



 





 
 
















 
    
    



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